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Porqué hablamos tan mal inglés, y por qué no hay que reírse de una mala pronunciación.

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En este país, no solo no dominamos el inglés, sino que encima, nos reímos de los que sí lo hacen.

La mayoría de los españoles y españolas, tienen serios problemas para hablar inglés. Pero las dificultades que presentan en el lenguaje oral, no son tan evidentes en el lenguaje escrito. Según los estudios, la mayoría podemos leer en inglés, y entenderlo bastante bien. Sin embargo, a la hora de hablar o de comprender cuando nos hablan en este idioma. ¿Qué nos ocurre?, ¿se nos dan mal los idiomas?, ¿o solo nos pasa con el inglés?

Pues bien, el hecho de que hablemos tan mal inglés, tiene su explicación. Veamos cuál es la causa de nuestra mala pronunciación, y de que muchas veces no entendamos ni una palabra de lo que nos dice una persona de habla inglesa.

Por qué hablamos tan mal inglés

En primer lugar están las vocales españolas, que son 5, mientras que en inglés, hay 12. Esto dificulta la pronunciación, sobre todo, a la hora de producir sonidos largos o cortos. Según los expertos, en las comunidades donde tienen otra lengua oficial, además del español, tienen menos dificultades para asimilar estos sonidos. Un ejemplo sería confundir beer con bear, la primera, cerveza, la segunda, oso.

Las consonantes, también dan problemas, sobre todo las finales, y así confundimos, think, con thing, pensar y cosa, respectivamente. Además,  en español, la /v/ y la /b/, se pronuncian de la misma forma, y no así en inglés. Por otro lado, nos cuesta distinguir ciertos fonemas consonánticos, como en las palabras see o she, ver y ella. Tampoco se nos dan bien los fonemas nasales y solemos malinterpretarlos. Siempre metemos la es delante de las palabras que no la tienen, como en School, que tendemos a decir, eschool, o pronunciamos con una /j/ lo que en realidad es una /h/, que sí tiene sonido, de muda, nada. Así mismo, pronunciamos la /y/ como la /ll/ española, cuando no tiene nada que ver.

El inglés, es un idioma muy melódico, y cada sílaba, se pronuncia siguiendo un ritmo, con una entonación. Como en la música, cada tiempo está medido, concediendo la misma importancia a todas ellas.  En cambio esto no ocurre con el español. En nuestra lengua, solo acentuamos la sílaba tónica en cada palabra. Por eso, muchas personas de habla inglesa presentan tantas dificultades para comprendernos. Dicen, incluso, que hablamos como si fuésemos robots.

Pero, aunque los errores más comunes se producen en el lenguaje oral, nuestro lenguaje escrito y leído no está exento de fallos. Por eso, es común, que en los momentos que necesitamos interpretar algún tipo de documento en lengua inglesa, sea éste oficial o no, recurramos a los servicios de traductores profesionales.

proyecto, para que cada traducción esté perfecta y totalmente adaptada al idioma y país donde va destinada.

Nuestra innata predisposición a hablar mal inglés, no debe animarnos a perpetuar nuestros errores. Una vez que somos conscientes de esto, debemos hacer todo lo que esté en nuestras manos para solventarlos.

Pero el problema, es que en este país, lejos de intentar corregir nuestros fallos, nos jactamos de ellos, y nos reímos de los que tratan de hacerlo bien. Siempre hemos sido un país de fanfarrones. Esperemos que las nuevas generaciones hagan algo para cambiarlo.

LA IMPORTANCIA DE LA TRADUCCIÓN JURÍDICA

Si damos un paso más nos encontramos con que hoy en día no solo importa inglés. Si, no vamos a discutir que es un idioma muy recorrido que te permite moverte por el mundo entero entendiendo lo que dicen, o haciéndote entender. Pero lo cierto es que en la actualidad, y gracias a la globalización, vivimos en un mundo en el que necesitamos validar documentos de otros países.

Recuerdo como uno de los compradores de la casa de mi padre tuvo que retrasar la firma de la escritura por no disponer de una traducción jurada de un poder notarial de Inglaterra, ¿vaya cosa más rara, no?

Pues en realidad no lo es, un documento oficial es solo válido en el estado en el que se emite, es decir una escritura (por ejemplo) de España no nos vale en Alemania, incluso si el notario habla español. Para estos casos necesitamos de los servicios de un traductor jurado para poder convalidar el documento para que sea aceptado.

Un traductor jurado puede ser una de estas personas de las que se reían por hablar bien un idioma. Los traductores jurados son profesionales que han obtenido un título de traductor o intérprete en una lengua concreta y además han sido certificados por el Ministerio de asuntos Exteriores para realizar traducciones juradas.

Tal y como nos expresan desde Traduspanish, una empresa con más de diez años de experiencia en la traducción de documentos oficiales en más de 25 idiomas: “lo más complejo de una traducción no está en traducir, está en entender el contexto del documento y cuál es el mensaje real que expresa el documento, ya que existen muchas palabras con dobles sentidos que pueden ser entendidas de manera errónea y pueden cambiar el sentido de un documento”

Por tanto, los españoles nos podemos reír de la gente que habla mal un idioma, como el inglés, por la dificultad que hay en hacer una pronunciación correcta. Pero lo cierto es que más allá de este desconocimiento hay que valorar el trabajo de las personas que realizan traducciones juradas, ya que no solo tienen que conocer varios idiomas, sino que también deben de sumergirse en el contexto de la palabra para realizar una traducción exacta.

 

 

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