Cientos de razones por las que cerrar un negocio

Cientos de razones por las que cerrar un negocio

Miles de empresas y negocios abren y cierran sus puertas cada día y no pasa nada, la vida sigue. No hay que rendirse, siempre es posible empezar de nuevo con una nueva idea. Aprender de los errores. Si tu negocio va mal y quieres cerrarlo, no lo dudes, hazlo y a otra cosa, mariposa. Puedes vender todos los artículos que te sobran a LiquiStocks, una empresa especializada en la compra y venta de Stock al por mayor, que seguro te ofrecerá un precio justo. Trabajan con oulets, distribuidores, comerciantes, etc y la mayor parte de su material proviene de aduanas, embargos, cierres… Ponte en contacto con ellos si los necesitas.

¿Por qué cerrar tu negocio?

El primer y principal motivo es la pérdida de dinero: 6 meses es un tiempo prudencial para saber si tu negocio funciona o no. 3 meses consecutivos de pérdidas es un indicador objetivo de que es hora de hacer un pensamiento.

La desmotivación: cuando ves que tu trabajo ya no te llena, no disfrutas con él y se convierte en una tortura… es un buen momento para plantearte su continuidad.

Cambio radical en la demanda de tus clientes: tener un negocio encarado a una moda puntual puede provocar cambios drásticos en la evolución del mismo ya que cuando la tendencia cambia, debes cambiar tu con ella. Los negocios de este tipo están destinados a la renovación constante.

Una vez has analizado tu situación personal y financera llega el momento de tomar una decisión. Si has decidido cerrar tu negocio no te agobies, no pasa nada. Es cierto que tu habías depositado en tu negocio un montón de ilusiones y esperanzas, seguro que pensabas que las cosas serían de otra manera, los resultados esperados eran mucho más ideales que los obtenidos…. y si, son cosas que pasan. Pero lo que debe quedarte claro es que de los errores se aprende, y se puede mejorar mucho de cara a una nueva oportunidad si mides, anotas y tienes en cuenta cuales son los factores determinantes por los cuales tu negocio no ha obtenido los resultados deseados.

Las mentes más brillantes también se equivocan, y sino que se lo digan a Steve Jobs (bueno, ahora ya no pobre, que en paz descanse) quien pese a equivocarse en mil ocasiones nunca desfalleció y siempre siguió intentándolo, mejorando cada nueva versión, aprendiendo de los errores e implementando las mejoras oportunas. Conclusiones extraídas, obviamente, del profundo análisis del ‘error’.

Cómo poner fin a un negocio no es complejo, y si bien yo aquí explico los 3 pasos fundamentales, lo ideal es consultar tu caso particular con un gestor especializado en el tema. Para ello, tienes a tu disposición nuestro servicio de Gestoria online para emprendedores.

Igual y como te digo, estos son los 3 pasos básicos en el proceso de cierre de un negocio y/o empresa.

  1. Disolución de la empresa: En caso de tener una Sociedad, ya sea civil, privada, anónima o limitada, este es el primer paso a seguir. Esta primera fase consiste en dar por terminada esta sociedad y es en este momento en el que los socios deben asumir los costos que esta disolución va a provocar. En caso de ser un trabajador autónomo, la voluntad de disolver la empresa es unipersonal, es decir, es una decisión tomada por uno mismo sin necesidad de consultar a ningún socio (se supone que no existe)
  2. Liquidación: En el caso de la sociedad, hay que hacerse cargo de las operaciones de liquidación pendientes, ya sean pagos a proveedores, cobros de adeudos, venta de inmuebles si es el caso… Hablando en plata, se trata de poner orden en los números de la empresa para que no haya ni pagos pendientes ni deudas ni morosidades varias. En caso de ser trabajador autónomo, el proceso es exactamente el mismo. ¿IRPF pendientes? ¿Facturas por cobrar? Es el momento de saldar cuentas con todo el mundo.
  3. Extinción: Esto para un trabajador autónomo es simple, tan solo hay que darse de baja del régimen general de los Trabajadores Autónomos comunicándolo en la Seguridad Social así también como en Hacienda. Para las empresas hay que proceder con la cancelación del registro de la sociedad en el Registro Público o de Comercio (sociedades mercantiles) o en el Registro Público de la Propiedad (en caso de sociedades civiles).

No te rindas, la oportunidad que estabas buscando puede estar a la vuelta de la esquina. Cuando una puerta se cierra, otras se abren.

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